A pesar de que el PNUD le atribuye un desarrollo humano medio, nos encontramos ante un país en el que la desigualdad social es muy notable: el 10% de la población más pobre dispone sólo del 0,7% de la renta del país mientras que el 10% más rico disfruta del 46,9% de la misma. Una minoría blanca detenta todo el poder económico y político mientras los mestizos y los indígenas quedan excluidos del reparto. Por eso, hace más de 40 años que grupos indígenas insurgentes levantaron las armas contra el Gobierno en un conflicto que sigue vigente y en el que también están involucrados grupos paramilitares de extrema derecha. Algunas zonas selváticas del país escapan del control gubernamental y están en poder de las guerrillas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y Ejército de Liberación Nacional (ELN) o de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), paramilitares. La población civil, especialmente los campesinos, se ven inmersos en un fuego cruzado, son víctimas de secuestros y extorsiones y ven mermadas sus perspectivas de desarrollo debido al conflicto. La mano dura de la que presume el actual presidente, Álvaro Uribe, ha reducido la incidencia de los secuestros y la violencia, pero múltiples organismos internacionales, entre ellos agencias de la ONU, acusan al Gobierno de violar los derechos humanos en aras de la “lucha contra el terrorismo”. Los movimientos pacifistas de la sociedad civil son considerados traidores y la proporción del PIB destinado al gasto militar se ha duplicado en los últimos 15 años.
Trabajamos en el país con el objetivo de contribuir a la paz y la justicia, así como fomentar la participación de las mujeres en la vida social y en la defensa de los derechos humanos. Por eso, hemos apoyado la creación y el funcionamiento de organizaciones de víctimas que reclaman la verdad, la justicia y la reparación de los daños causados por el conflicto. Además, hemos formado a movimientos sociales de mujeres en la defensa de los derechos humanos. Por otro lado, trabajamos por la mejora de las condiciones de salud de poblaciones desatendidas, con especial incidencia en la salud materno-infantil.
Contrapartes de ACPP en Colombia:
Fundación Forjando Futuros (FFF),
Fundación Mujer, Arte y Vida (MAVI),
Conciudadana,
Corporación Casa de la Mujer Trabajadora (CCMT).
Estos son algunos de los proyectos que actualmente estamos llevando a cabo en el país: