Asamblea
de Cooperación Por la Paz es una ONGD sin ánimo
de lucro, laica, independiente y
defensora de los valores democráticos desde una opción
de justicia social y económica. Desde su nacimiento en
1990, apuesta firmemente por el pacifismo, la tolerancia y el
diálogo. Apoyamos a la sociedad civil, democrática
y progresista de los países en vías de desarrollo
generando organización local, fomentando la participación
ciudadana y la búsqueda de alternativas para conseguir
sociedades más justas y más democráticas,
donde los beneficios del desarrollo se redistribuyan más
equitativamente, dando el protagonismo a los agentes locales.
En Europa, ACPP quiere contribuir al desarrollo de una verdadera educación integral (una educación que no se limita a la transmisión de conocimientos, sino que además forma ciudadanos y ciudadanas) a través de nuestro trabajo en educación en valores, tanto en el ámbito formal como en el no formal. Entendemos la educación como un proceso que tiene en cuenta todos los aspectos de la persona y que busca generar conciencias críticas, personas comprometidas, con derechos y responsabilidades, en la construcción de una nueva sociedad civil global desde una acción local. Éste es el punto de partida de la red europea “Escuelas Sin Racismo. Escuelas para la Paz y el Desarrollo”, un programa gestionado en España por ACPP. A esta red, en la actualidad, pertenecen más de 262 centros educativos españoles y 400 europeos.
Hemos querido plasmar en nuestro
nombre los valores principales que impulsan nuestro trabajo. Por
un lado, la COOPERACIÓN con los países
en vías de desarrollo desde la equidad de género
y el desarrollo sostenible, fomentando el fortalecimiento del
tejido asociativo de sus propias sociedades para que ellas mismas
tomen las riendas del desarrollo. En este sentido nos separamos
del asistencialismo y de la instrumentalización de las
ayudas.
Por
otro lado, la PAZ. Desde su nacimiento, a raíz
de las manifestaciones pacifistas contra la primera guerra del
Golfo, las actuaciones de ACPP están marcadas por los deseos
de paz y la consideración de que el uso de la violencia
sólo puede ser considerado como último recurso para
evitar genocidios y violaciones colectivas de los derechos humanos.
Además
de estos dos valores principales, nuestras actuaciones están
siempre basadas en la equidad en el reparto de recursos, la orientación
política progresista encaminada a un desarrollo sostenible
y respetuoso con el medio ambiente, la lucha contra la pobreza
y el trabajo por la igualdad de género. En nuestro trabajo
por un cambio en las relaciones Norte - Sur apostamos por trabajar
en ambos lados, y defendemos, a través de nuestros proyectos
de acción social y educación para el desarrollo,
los valores de tolerancia, convivencia, interculturalidad y solidaridad.