Colombia a tres meses de un nuevo gobierno que no avanza

Colombia a tres meses de un nuevo gobierno que no avanza

Tema: Análisis del contexto político con nuevo gobierno.

Colombia a tres meses de un nuevo gobierno que no avanza

Los primeros 100 días de gobierno del presidente Iván Duque están desacreditados por el escándalo de corrupción de la empresa ODEBRECHT. Néstor Humberto Martínez, antes de ocupar el cargo de Fiscal General de la Nación era el abogado de empresas nacionales socias de esta multinacional brasileña, hoy procesadas y con varios de sus directivos encarcelados por corrupción en la contratación de obras de infraestructura en países de América latina y Colombia.

En la historia reciente es difícil encontrar un mandatario que en sus primeros tres meses haya tenido una caída tan alta en el apoyo a su gestión: 64,8 por ciento”, es la conclusión de los medios de comunicación frente a la caída de confianza como presidente.

El descontento generalizado de los colombianos tiene como fundamento la escasa ejecución de las propuestas formuladas en campaña y la falta de liderazgo en los temas centrales del país.

El gobierno pretende que el Congreso de la República le apruebe una reforma tributaria para recaudar recursos y cubrir un enorme déficit fiscal con nuevos impuestos a los alimentos de la canasta básica familiar que harán  más costosa la vida de las familias más pobres, que son las grandes mayorías en Colombia.

El paro nacional de los universitarios y comunidad educativa por la falta de recursos para la educación pública, las marchas estudiantiles en las principales ciudades del país, las protestas de los sindicatos en busca de mejoras salariales y la falta de respuesta del gobierno del presidente Duque a estas peticiones, aumentan su ya baja credibilidad.

El partido de gobierno también insiste en presentar reformas a la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras, devolviéndole a los terratenientes figuras jurídicas para legalizar el despojo de tierras que produjo en los últimos años más de 7 millones de desplazados. Su oposición a que las víctimas tengan representación en el Congreso, con un cupo de 17 curules pactada en los Acuerdos de la Habana con la guerrilla de las FARC, y su incumplimiento con el punto de Reforma Agraria sobre redistribución y uso del suelo, acompañado del catastro multipropósito, alejan a todos los sectores populares de las políticas del actual gobierno.

Duque preside un gobierno que ha desfinanciado la implementación de los Acuerdos de Paz firmados por el gobierno de Juan Manuel Santos y las FARC, no ha tenido una política clara de reincorporación para los mandos medios excombatientes de ese grupo y el Centro Democrático ha estado presionando para que el Gobierno le dé un golpe al proceso con las FARC y para que no avancen las negociaciones con el ELN.

Mientras tanto, se incrementan los asesinatos de ex integrantes de las FARC que tratan de reincorporarse a la vida civil, los de defensores de derechos humanos, los de indígenas y comunidades afro y los de líderes de organizaciones campesinas y personas relacionadas con los reclamos de tierras y recursos naturales que se desprenden de las actividades rurales.

Ante esta crisis, la única alternativa para salir de ella es lograr un gran acuerdo entre los partidos y movimientos progresistas que permita que en las elecciones regionales de finales del 2019 se ganen gobiernos departamentales y municipales que atiendan a los sectores más excluidos de la sociedad colombiana.