Segunda vuelta electoral en Colombia

Segunda vuelta electoral en Colombia

Segunda vuelta electoral en Colombia

Iván Duque y Marta Lucía Ramírez serán Presidente y Vicepresidenta de Colombia para el período 2018-2022. Este ha sido el resultado de la segunda vuelta electoral, celebrada el pasado 17 de junio. La puja electoral enfrentaba al derechista Centro Democrático, fundado por Álvaro Uribe y de clara orientación neoliberal, con la candidatura de izquierdas Colombia Humana, liderada por Gustavo Petro. La candidatura vencedora obtuvo un 54% de los votos frente al 41,8% de Petro.

Han sido las primeras elecciones tras los Acuerdos de Paz, y ya se pueden observar cambios en el país. El primero, es que el eje de campaña se ha desplazado, en el anterior proceso se articularon dos candidaturas que significaban el apoyo u oposición a la paz con las FARC, en ésta el eje ha sido el más clásico entre la derecha y la izquierda. Lo que podría parecer normal en nuestra sociedad, es una anomalía histórica en Colombia, donde cualquier alternativa de izquierdas con posibilidades de optar al poder ha sido aniquilada.

Por primera vez en la historia, una alternativa declaradamente de izquierdas pasa a segunda vuelta, lo hace obteniendo 8 millones de votos, más de los que consiguió Juan Manuel Santos cuando fue reelegido. Esos votos se obtienen en un proceso electoral que ha movilizado a la población, el porcentaje de abstención ha sido de un 47%, la cifra más baja desde el año 1972. Además, han sido las primeras elecciones en las que no se ha cerrado ninguna mesa electoral por incidentes. Por último, hemos podido ver un proceso electoral en el que un exguerrillero, Petro lo fue de la guerrilla del M-19, es uno de los grandes protagonistas, un ejemplo más de los cambios que han supuesto estas elecciones.

La campaña de la segunda vuelta electoral ha servido para clarificar un sistema de partidos complejo. La aparición de Petro y su candidatura de izquierdas han obligado al resto de partidos a posicionarse. Muchos de los partidos que apoyaron la paz (Partido de la U, Partido Liberal, Cambio Radical) apoyaron la candidatura de los otrora enemigos del proceso, mientras que Petro consiguió el apoyo del izquierdista Polo Democrático (del cual fue miembro) y del más centrista Partido Verde. En definitiva, las viejas tradiciones partidarias se han reagrupado para hacer una defensa sistémica, que veían en riesgo con una potencial victoria de Petro.

Esas son las grandes novedades, ahora bien, la realidad es que el país entra en un nuevo tiempo histórico en el que la derecha que se opuso al Acuerdo de Paz va a gobernar. Lo hará desde la presidencia, con un nada desdeñable poder en el legislativo. Esto va a suponer retos para lo establecido en los Acuerdos de Paz, especialmente en la Jurisdicción Especial por la Paz (JEP), también en la orientación de otras políticas fundamentales como las de Víctimas y Restitución de Tierras. En las filas de Uribe están dos de las personas que más se han opuesto a esta política, y cuenta con el apoyo obvio de la oligarquía tradicional que tratará de imponer su agenda. Pero también es un riesgo para que las negociaciones que el Gobierno y la guerrilla del ELN están desarrollando en La Habana: la gran oportunidad para que desaparezcan la totalidad de grupos guerrilleros en Colombia puede perderse.

En definitiva, Colombia entra en un nuevo momento histórico. Son muchos los retos, pero la paz con las FARC ya ha producido cambios que esperemos hayan llegado para quedarse.

En próximos números del boletín haremos un análisis de las perspectivas de futuro en el marco del nuevo contexto político, y sus repercusiones sobre las principales áreas de trabajo de ACPP en Colombia.