El trabajo con la población refugiada en Jordania se expone en Santander

El trabajo con la población refugiada en Jordania se expone en Santander

El pasado 15 de diciembre abrió en Santander sus puertas la exposición “Adversidad en la Dignidad. Refugio, discapacidad y solidaridad y solidaridad entre la población jordana y siria”. A lo largo de dos meses, hasta el 15 de febrero, el público podrá visitar esta muestra que recoge fotografías y testimonios de parte de la población beneficiaria de intervenciones de Asamblea de Cooperación por la Paz en el norte de Jordania para contribuir a hacer frente a las consecuencias de la mayor crisis de personas refugiadas desde la II Guerra Mundial. Una crisis que no sólo ha provocado decenas de miles de muertos y cientos de miles de personas desplazadas, sino que también ha enfrentado a la Unión Europea con sus fantasmas.

La acción de emergencia, que ACPP ha realizado con el apoyo del Gobierno de Cantabria, ha servido para mitigar el impacto de la escasez de agua de la población refugiada siria y la comunidad de acogida en Irhaba – donde viajamos con el fotógrafo TifasVH, autor de las obras de la exposición- localidad de la provincia norteña de Irbid, muy cerca de la frontera jordana con Siria, con especial atención a población con discapacidad, que ha visto también mejorado su acceso a instalaciones sanitarias dignas. Hay que recordar que Jordania ya era uno de los países con más escasez de agua del mundo, y que el haber acogido a más de 600.000 refugiados sirios ha supuesto un estrés enorme a un recurso ya de por sí muy limitado, lo que puede producir un efecto de rechazo en la población de acogida que también contribuimos a evitar.

Para nosotros es muy importante además acercar a la ciudadanía el resultado de los fondos que se destinan a proyectos de cooperación y ayuda humanitaria que, aunque muy escasos, son extremadamente importantes y suponen un cambio radical para las víctimas de un conflicto como el que asola Siria desde hace más de cinco años. Es por tanto una cuestión de transparencia por parte de ACPP, parte de nuestra rendición de cuentas a los ciudadanos y ciudadanas, en este caso de Cantabria, de lo que gestionamos con sus impuestos.

Y no es casualidad que la exposición se instale en la Biblioteca Central de Cantabria, que ocupa el antiguo edificio de Tabacalera en Santander, usado como cárcel por el bando fascista tras la caída de la ciudad en 1937 y hasta bien entrada la postguerra, y que desde hace unos meses es Sitio de Memoria Histórica en honor de las víctimas del franquismo. Un lugar que sirvió para encarcelar a presos defensores de la República que acoge ahora los testimonios de víctimas de barbaries actuales, que tampoco deben nunca desaparecer de nuestra memoria colectiva ni de nuestras reivindicaciones. ·